Alarmante aumento de las emociones negativas

 

La población humana está más estresada, preocupada, triste y dolorida que nunca.

El estudio realizado en 2018 por Gallup , Global Emotions Report, reveló que las emociones negativas crecían en comparación con años anteriores. Younis señala que “colectivamente, el mundo está más estresado, preocupado, triste y dolorido de lo que nunca antes se había visto”.

El calentamiento global, las repetidas crisis de los refugiados, la imparable extensión del terrorismo y la guerra, las crecientes desigualdades sociales….La pandemia del covid19 es el último y determinante episodio que necesitábamos en esta tendencia global de la historia en su progresión al pesimismo y la tristeza.

Todo ésto está llevando a la población a mirar al mundo como un lugar peligroso, inestable y a la vez sin espacio para la esperanza y la confianza en el futuro. Donde las desigualdades sociales y económicas se hacen más evidentes.

De la encuesta que se realizó en 2017 el 38% de los encuestados manifestó que se sentía muy preocupado, el 37% estresado, el 31% que había experimentado un dolor físico, un 23% que se sentía triste y enojado un 20%.

Si realizaramos la encuesta hoy día los marcadores saldrían disparados hacia cifras mucho más elevadas.

Es evidente que si continuamos enfocando nuestra atención en el miedo y la inseguridad de los hechos históricos perdiendo la perspectiva global que nos proporcionan los aprendizajes de los momentos caóticos y de crisis perpetuaremos ese estado negativo y se convertirá en un hábito.

El éxito en la vida depende en un 20% del cociente intelectual y un 80% de la inteligencia emocional (Estudio del Hospital Nisa Valencia al Mar)

En estos escenarios de crisis que nos ha tocado vivir y que de alguna forma u otra siempre estamos viviendo, las emociones rebrotan, y en ocasiones con una pérdida total de control. Aprender a identificar las emociones propias y ajenas para poder gestionarlas y encauzarlas adecuadamente es fundamental para no perderse en el abismo de la negatividad que en la mayoría de las ocasiones nos absorbe y arrastra.

 

Según Goleman, psicólogo estadounidense,  una persona inteligente emocionalmente es aquella que: es capaz de motivarse a sí misma, preserva en su empeño a pesar de las frustraciones, regula sus propios estado de ánimo, controla sus impulsos y agradece las cosas, evita que la angustia le paralice y empatiza y confía en los demás.

Es decir, es independiente de su entorno, autogestionable. Y el principal motivo por el que estas personas pueden triunfar en su vida a pesar de las circunstancias exteriores.

Todas las emociones son necesarias y cumplen una función específica. El objetivo es saber gestionarlas según las circunstancias. Como decía Aristóteles “Cualquier persona puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.”

¿Qué vas a conseguir mejorando tu inteligencia emocional?

  1. Favorecer el equilibrio emocional, es decir, tu felicidad
  2. Propiciar tu bienestar físico
  3. Fomentar la motivación por el cambio, el entusiasmo
  4. Desarrollar la autoestima
  5. Favorecer una actitud positiva ante la vida
  6. Enseñar el manejo adecuado de las dificultades que inevitablemente surgen en la vida
  7. Permiter un mejor desarrollo de nuestras relaciones personales
  8. Mejorar el rendimiento laboral

En mi extensa trayectoria profesional he visto que absolutamente todas las personas tienen la capacidad de poder aprender a gestionar sus emociones, independientemente de su estatus económico o social, de su coeficiente intelectual, todas, absolutamente todas las personas pueden triunfar en su vida cuando gestionan correctamente sus emociones.